
Description
Gulcemal asesina al amante de su madre, ella lo maldice al desamor y lo convierte en un alma despiadada que regresa para vengarse sin imaginar que Deva, hija de su víctima, cambia su destino.

Gulcemal asesina al amante de su madre, ella lo maldice al desamor y lo convierte en un alma despiadada que regresa para vengarse sin imaginar que Deva, hija de su víctima, cambia su destino.
Las pistas que Gulcemal encuentra en su bolso son inequívocas. Deva inaugura su galería, sus pinturas representan a su difunto esposo, en su discurso se deshace en elogios y agradecimiento.
Deva muestra la foto de su hijo a cada transeúnte, piensa lo peor, tal vez cayó en el mar o lo secuestraron. Mientras, Gulcemal lo lleva a la policía, donde se identifica con otro nombre.
Gulcemal envía una nota y una rosa para Zafer, luego va al acantilado, se rinde, perdió la más grande de las batallas. Cinco años después, el hijo de Deva se aleja, sus abuelos desesperan.
Deva anuncia que en una semana se irá a vivir sola. Allí, aislada del mundo, recibe una visita inesperada, se convierte en una velada especial. Ella escribe una conmovedora carta de despedida.
Vuelve Gulcemal y le cae otro balde de agua fría. Gulendam desenmascara a Gara, quien suplica explicar. Nada justifica su engaño, pero igual tratan de compensarla con dinero. Aconsejan a Deva.
Gara no puede más, enfrenta a Zafer, la reta a que le diga a Deva cómo murió su madre, otro secreto oculto por más de 30 años sale a la luz. El desengaño genera sufrimiento y un desmayo.
Zafer complace a Deva, siempre quiso saber quién fue su verdadero padre, al decírselo cumple su objetivo. Ibrahím le confiesa a Gulcemal por qué no puede seguir casado con su hijastra.
Gulendam y Mert están acorralados, no pueden irse del país. Gulcemal les da tres opciones y todas implican un sacrificio. Gara intenta consolar a Deva, pero ella la llama mentirosa.
Al ver a Mert con un dedo mutilado, Gulendam toma una drástica decisión que no tiene vuelta atrás. Ibrahím visita a Zafer, tiene una exigencia para ella, de lo contrario dirá todo lo que sabe.
Gulcemal y Vefa se llevan a la fuerza a Deva y a Mert al acantilado, por mentir tendrán su merecido, morirán en vida. Ibrahím va a la policía, pone la denuncia por la desaparición de su hija.
Ibrahím alza su voz por Deva, no entiende cómo Gara reza por la salud de Gulendam, pero no protege a su hija de Gulcemal. Ese diálogo rompe el corazón, los reclamos provocan lágrimas.
Gulcemal ata cabos y ordena traer a Mert al acantilado. Plantada en el altar por segunda vez, Deva considera que su vida es una desgracia y rompe en llanto, pero Armagan está ahí para consolarla.
Deva y Gulcemal están listos para casarse, pero la revelación del secreto mejor guardado podría arruinarlo todo. Gulendam desespera, mientras Mert le insiste: está a punto de ver un escándalo.
Gulendam estalla, toma una maleta con dinero y corre a casa de Deva para exigirle que ella y su familia desaparezcan de su vida. Gulcemal se entera del escándalo, habla con Ibrahím.
El destino es uno solo, aunque hay oposición y rotundo rechazo a las intenciones de Gulcemal, ya tiene una mujer que lo ama. Zafer desespera al no saber nada de Armagan.
Una discusión aleja a Deva y a Armagan de la casa de Ibrahím, los hombres de Zafer van tras ellos. Gulcemal y Vefa deben salvarlos, es de noche y las víctimas se separan. El peligro es latente.
El tiempo para entregar a Armagan se acaba. Deva busca a Gulcemal para contarle su pasado con Mert, antes de que Zafer lo haga, hacen un espacio en el lanzamiento de la nueva marca.
Inspirado en Deva y el reto de cambiar, ganar su corazón y su guerra, Gulcemal da un giro a su forma de hacer negocios. Ibrahím lanza una amenaza contra su hija, por el honor de la familia.
Es un buen intento de Gulcemal por conquistar a Deva, con una cena romántica y un caballo, pero no la distrae, ella insiste y exige una disculpa. Vefa le da un regalo de bodas a Gulendam.
Gulcemal busca a Deva, ella le cierra la puerta en la cara, pero él no se va, tozudo hasta los huesos pasa la noche afuera, pide conversar, pero lo echan, en silencio, ella disfruta el momento.
Armagan tiene la oportunidad de descargar todo su odio contra el asesino de su padre. Gulcemal jura que jamás dejará descansar a su madre. Deva llama a Gara con una excusa, Ipek la reprende.
Gulcemal no está muerto, el trabajo de Zafer aún no termina, aunque avanza a pasos agigantados. Deva toma una decisión que no tiene vuelta atrás. Armagan se decepciona hasta las lágrimas.
Agotado el tiempo, Gulcemal usa la única prueba que tiene, el video que robó Semra de la casa de Zafer para demostrar que Deva le dio a ella información confidencial, la verdad sale a la luz.
Gulcemal necesita comprobar la traición de Deva y se enfoca en un video de vigilancia, para lograrlo entra a la casa como un intruso. Aprovecha para dejarle un mensaje a Zafer.
Después de ser acusada de traición, Deva le da un ultimátum a Gulcemal, debe traerle pruebas en 72 horas, si no cumple, tendrá que disculparse con ella.
La licitación por unas obras de la alcaldía se convierte en una competencia feroz entre Gulcemal y Zafer. Ipek hace un hallazgo que confirma las sospechas de Armagan, le pide una foto.
Deva está tan furiosa que va directo a la casa de Zafer, el reclamo por su secuestro es una declaración de guerra, con Gulcemal a su lado, no podrá hacerle ningún daño. La maldición germina.
Después de robarle un beso a Deva, Mert regresa a la habitación con Gulendam, pero no deja de pensar en su ex. Gulcemal está detrás de la puerta, a punto de atraparlos.
Un golpe parece haber matado a la víctima, los captores no pueden cumplir la orden de liberarla, deciden enterrarla y hacerla pasar por desaparecida. El instinto de Gulcemal cobra fuerza.
Deva sigue el plan de Armagan, deja la casa de Gulcemal, pero antes se despide de Gara quien le da las instrucciones a seguir para cumplir este objetivo. Algo sale mal. Vefa nota su ausencia.
Por primera vez, Deva no va a seguir la instrucción de su padre, le pide ayuda a Ipek y a Armagan, está decidida a escapar de la mansión de Gulcemal. Tampoco irá a un compromiso social con él.
Mert y Gulendam llegan a la mansión y ante los ojos de Deva, explota una noticia bomba. Tras el accidente, Gulcemal, preocupado por su hermana, no para de hacer reclamos.
Es la noche más importante, los italianos vienen a la cena. Deva debe ir como la diseñadora de Gulcemal y confirmar que trabaja para él. Zafer e Ipek llegan para llevársela de regreso a casa.
Reacia a seguir órdenes, el paso de una estrella fugaz le da a Deva la oportunidad de pedir un deseo, quiere ver a su padre enfermo. Gulendam impone condiciones para ayudar a Mert.
Si Deva no mantiene presionada la herida, Gulcemal morirá, pero si lo hace, alguien los encontrará, es cuestión de ganar tiempo para salvar su vida al ser llevado de emergencia a algún hospital.
Zafer toca las fibras más profundas de Gulcemal, Deva ya no será una rehén. Resignada, después de perder a su prometido, su felicidad y su casa, la prisionera está dispuesta a entregarse.
Rescatar a Deva es una prioridad, Ipek quiere hacerlo, pero Armagan prefiere asumir el riesgo y enfrentar a Gulcemal. El ganador de una partida de ajedrez se queda con la prisionera.
Deva tiene que jugárselas, aunque le ruegan que no lo haga, con lágrimas en los ojos termina de rodilllas. Exigen más demandas a Mert, debe enterrar el pasado y concentrarse en su nueva vida.
Mert es el gran ausente, Deva y los invitados a la boda lo esperan ansiosos, no responde el teléfono. Gulcemal hace de las suyas, quiere ver a su hermana sonreír y el plan es cruel.
Gulcemal le ordena a Deva que trabaje para él, la amenaza, si no lo hace, en tres días le rogará. Mert y su prometida comienzan a soñar, para él se vuelve una pesadilla, una mujer lo llama.
Zafer, la madre que abandonó a toda su familia para irse con su amante enfrenta ahora a su peor enemigo, su propio hijo Gulcemal, quien jura acecharla y quitarle lo más preciado.